La grave situación que viven los ecuatorianos en el extranjero cada día es más dura, tanto ellos como sus familias en el Ecuador exigen al Gobierno que instaure políticas de estatales que los apoye y proteja.
?Hace diez años que no veo a mi esposo. Se fue a Estados Unidos a trabajar y desde entonces no ha podido regresar a Ecuador...?. Es Berta Ayala, una mujer humilde de 59 años, madre de dos hijas, que en actualmente viven en España, sin embargo, tampoco pueden mantenerse ni ellas ni a sus hijos. La familia está totalmente separada, Berta cuida a su primer nieto. Ahora está sola con el pequeño. La familia viajó para mejorar su situación económica, pero en este caso el esposo de Berta mantiene desde Estados Unidos cuatro hogares: el suyo, el de Ecuador y el de sus dos hijas en Europa, pese a que no cumplió el sueño americano. Como ella existen miles de ecuatorianos que viven separados de sus familiares, inmersos en una intensa incertidumbre y vacío en el extranjero. Miles de niños, adolescentes y jóvenes ecuatorianos han crecido y crecen con sus abuelos, tíos o vecinos, en los peores casos. La crisis económica se ha agudizado tanto que en este año y pese al incremento de la represión en las leyes migratorias la gente continúa saliendo. En el Ecuador seis de cada diez personas tienen parientes en el exterior, es por esta razón que durante los últimos años las remesas de los emigrantes se convirtieron en el segundo puntal de la economía del país, especialmente en el 2000 y 2001 cuando las remesas alcanzaron 1 364 y 1 430 millones de dólares, respectivamente. Solo los ingresos por exportación de petróleo fue mayor. Pero este prospero panorama cambió en el 2002, la caída de las Torres Gemelas en Nueva York dificultó el trabajo para todos los emigrantes en el mundo entero, y por ende las divisas de las remesas descendieron. La situación se agudizó durante este año, en el que muchos migrantes se vieron obligados a regresar al país. Sin embargo, el éxodo masivo no para. En los últimos meses la actividad coyotera aumentó, cientos de ecuatorianos fueron capturados en aguas del Caribe cuando viajaban en condiciones infrahumanas intentando llegar a Estados Unidos. La corrupción se apodera de la desesperación de los posibles migrantes y hacen que caigan en manos de agencias de viaje fantasmas o de coyoteros que cobran y nunca más aparecen, así algunos incautos pierden miles de dólares y nunca salen del país. Si bien es cierto, la migración es considerada un problema para unos pero una solución para otros. El éxodo ha permitido que cientos de niños y jóvenes estudien, e igualmente tengan mejores condiciones de vida. La migración debe se analizada por el Gobierno más detenidamente. Ecuador no brinda las condiciones de seguridad económica y por ende social a sus habitantes, esto obliga a que miles de personas se vayan y que sus familias se fragmenten. Es urgente la creación de una política de Estado que defienda y exija el buen trato para los migrantes ecuatorianos en el extranjero, que son aproximadamente 2,5 millones de compatriotas. Durante este año se realizaron foros, seminarios, charlas, organizadas por diversas instituciones, organizaciones de DDHH, movimientos sociales, de la iglesia, organismos de gobiernos locales y ONG están trabajando a favor del emigrante y su familia, para que este tenga información, conozca de su situación y como poder cambiarla, además para evitar la ilegalidad del migrante, entre otras cosas. La Ley de protección al migrante está en la palestra, solo falta que las autoridades gubernamentales y estatales dejen de pensar en el viajante como una remesa y rubro más para la economía, sino que deben darse cuenta de que es un ser humano y más que nada es ecuatoriano.
Recuadro ¿Qué es migración? Se entiende por migración al desplazamiento (duradero o permanente) de personas entre un lugar de origen o de partida y un lugar de destino. Las personas que se desplazan son llamadas migrantes. Debe distinguirse las migraciones definitivas de las migraciones temporales, estas últimas debidas a razones de trabajo, turismo o por cuestiones personales, pero que no implican un cambio definitivo de residencia. Los movimientos humanos desde el Ecuador hacia otros países se conocen como emigraciones (realizados por los emigrantes) de personas entre un lugar de origen o de partida y un lugar de destino.
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